Los detenidos esta madrugada ya son culpables hasta que se demuestre lo contrario.
En El País: son etarras.
En El Mundo, Diario Vasco y ABC: Askapena es la red internacional de ETA.



Público es más correcto periodísticamente hablando, pero sólo en el titular: son presuntos. Cosa que en el texto se les olvida.

En este caso Berria y Gara son los más correctos periodísticamente. Cuentan que han detenido a siete miembros de Askapena a los que relacionan con ETA, y narran cómo se han dado las detenciones.


Desinformación y manipulación
Leyendo los textos de todos los periódicos, es perceptible como se utiliza la desinformación y la manipulación en los periódicos estatales y en el Diario Vasco. Aparte del ‘todo es ETA’, también se intenta confundir a los los lectores en torno a qué es la izquiera abertzale.
Al leer los textos os daréis cuenta de que ETA = Izquierda Abertzale = todo es ETA. Se utiliza indistintamente “la red internacional de captación de ETA” y “la red internacional de captación de la izquierda abertzale”.
Fotografías
En casi todos los periódicos (salvo en Gara y Berria) han insertado las fotos de los detenidos, con la cara descubierta, sí. Cuando en realidad, no se pueden enseñar los rostros, porque son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
Minímas reglas periodísticas
Para comprobar todo lo dicho, he decidido consultar el libro de estilo de El País, el cual la mayoría de los medios consideran casi como una biblia del periodismo. Recojo aquí unos de los puntos más importantes que no cumplen los medios, ni siquiera el propio periódico que creo dicho libro:
- Presentar una información veraz, lo más completa psoible, interesante, actual y de alta calidad, de manera que ayude al lector a entender la realidad y formarse su propio criterio.
- Rechazar cualquier presión de personas, partidos políticos, grupos económicos, religiosos o ideológicos que traten de poner la información al servicio de sus intereses. Esta independencia y la no manipulación de las noticias son una garantía para los derechos de los lectores, cuya salvaguardia constituya la razión última del trabajo profesional. La información y la opinión estarán claramente diferenciadas entre sí.
- El periodista trasmite a los lectores noticias comprobadas, y se abstiene de incluir en ellas sus opiniones personales.
- En los casos conflictivos, hay que escuchar o acudir siempre a las dos partes en litigio.
- Los periodistas han de escribir con el estilo de los periodistas, no con el de los políticos, los economistas o los abogados.


